Quiulacocha: AMSAC proyecta más de S/ 1,000 millones al reaprovechar pasivos en Pasco
En ANDESMIN 2026, Activos Mineros presentó el modelo del Proyecto Quiulacocha, recién adjudicado. Según la empresa, los beneficios proyectados y el ahorro estimado para el Estado superan los S/ 1,000 millones.
En Ayacucho, frente al público de una convención minera, Dante Aguilar habló de un lugar que está en otra región: Quiulacocha, en Pasco. El gerente general de Activos Mineros (AMSAC) llevó a ANDESMIN 2026 una propuesta para un problema ambiental acumulado durante décadas: tratar parte de lo que dejó la minería como un recurso aprovechable. Según lo expuesto por AMSAC, los beneficios económicos proyectados y el ahorro estimado para el Estado superan los S/ 1,000 millones.
La cifra importa porque cambia la pregunta. Ya no se trata solo de cuánto cuesta limpiar un pasivo, sino también de cuánto valor puede salir de esa limpieza.
Un proyecto que busca cambiar quién paga
El Proyecto Quiulacocha, recientemente adjudicado, se plantea como una alternativa al esquema tradicional, en el que la remediación se financia solo con recursos públicos. Aquí entra la inversión privada y, según AMSAC, el Estado puede aliviar su carga económica sin bajar la vara ambiental.
| Aspecto | Esquema tradicional | Modelo Quiulacocha |
|---|---|---|
| Financiamiento | Exclusivamente recursos públicos | Participación de inversión privada |
| Objetivo | Remediación ambiental | Recuperar el territorio y generar valor económico y social |
| Cifra proyectada | — | Más de S/ 1,000 millones entre beneficios y ahorro estatal, según AMSAC |
Aguilar resumió la idea en su conferencia magistral. Para él, la remediación debe ir más allá de recuperar los espacios afectados y «generar oportunidades para las comunidades». Dicho de otro modo: lo que antes solo figuraba en la columna de problemas ahora también quiere aparecer en la de ingresos. Un cambio de columna que cualquier contador miraría dos veces antes de firmar.
Las comunidades, en el centro del discurso
El gerente general de AMSAC también puso el foco en la población. Sostuvo que las comunidades deben participar en el proceso y recibir beneficios sostenibles en el tiempo, como resultado de la recuperación de los territorios afectados.
Su frase apunta a una meta concreta: que las comunidades sean «protagonistas de este proceso». Aguilar presentó Quiulacocha como una oportunidad para demostrar que se puede combinar inversión, recuperación del territorio y beneficios para la población. La prueba de esa promesa no se dará en un auditorio, sino en el propio territorio.
De Pasco a un auditorio en Ayacucho
El caso se presentó en la II Convención Minera de las Regiones, organizada por la Mancomunidad Regional de Los Andes y la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga. El encuentro reunió a representantes del sector público, empresas, investigadores, estudiantes y especialistas para analizar propuestas sobre una minería más sostenible, competitiva e innovadora.
Ese público da pistas sobre el interés del tema. AMSAC usó la tribuna para abrir un intercambio de experiencias sobre nuevas alternativas de inversión, con la mirada puesta en el desarrollo y el empleo.
Qué significa para el sector
Para proveedores, inversionistas y funcionarios, Quiulacocha ofrece un caso que conviene seguir: un pasivo ambiental presentado como oportunidad de inversión y no solo como gasto público. Por ahora, los más de S/ 1,000 millones son una proyección de AMSAC.
La pregunta sigue abierta en Pasco. El proyecto ya está adjudicado, pero falta ver si esos beneficios y ese ahorro se concretan, y si las comunidades terminan siendo las protagonistas que prometió la conferencia.